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viernes, 27 de agosto de 2010

UN DIOS DE CUALQUIER….


Día 2


Gen 28:10 Y salió Jacob de Beerseba, y fue para Harán.

Gen 28:11 Y llegó a cierto lugar y pasó la noche allí, porque el sol se había puesto; tomó una de las piedras del lugar, la puso de cabecera y se acostó en aquel lugar.

Para las épocas de este relato los dioses debían habitar en templos y solamente podían hablar a través de ciertas castas sacerdotales; nadie podía relacionarse con los dioses, nadie podía conocer a los dioses, no había manera, nadie… podía…

Hasta que aparece en escena este Dios, que inconcebiblemente sale al encuentro de Jacob en “cierto lugar”, cualquier lugar, es tan X el lugar que no tenía ni nombre, estaba en algún lugar entre “Beerseba y Harán” pero allí este Dios le salió al encuentro a un simple hombre sin trascendencia, a un “cualquier hombre”, un hombre sin antecedentes religiosos, lo más notable de él, su nombre, “usurpador” “suplantador”, este hombre no reunía ningún tipo de condición para que los “dioses” le hablen, como el lugar era solo un “cierto hombre”, era un “cualquier hombre”, yo diría común y corriente.

Este “simple hombre” representa a muchos hombres, sino a todos los hombres, no me impresiona tanto el nombre de este “simple”, aunque es tema de prédicas de seguro; me impresiona más el inconformismo, la insatisfacción, el clamor “bendíceme¡¡¡”.

Este “Dios” le habla a “cualquiera” en “cualquier” lugar.

Este Dios es, fue y será el mismo, no cambia.

La idea sigue siendo la misma, este “Dios”, que por cierto rompe los esquemas religiosos o las ideas preconcebidas de Él; “El” no es como piensas, porque si sería como piensas no sería “El”. Te cuento luego.

La idea, retomo el tema, sigue siendo la misma, El quiere hablarle a cualquiera en cualquier lugar. Este “Dios” es así. “Quiere a todos” aunque no todos quieran.

Que Dios te encuentre en “cierto lugar”.

Chapaco. (Carlos)

1 comentario:

Adikia dijo...

Toda la razon...
Que viva la posibilidad de tener citas divinas... :)